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22 de mayo del 2013
Smart City: Revolución Tecnológica + Revolución Social

Los pasados días 8 y 9 de abril se celebró, en la ciudad de Sabadell, el Congreso Internacional de Ciudades Inteligentes (Smart Cities), el cual congregó a empresarios, economistas, representantes institucionales e investigadores de centros universitarios a nivel internacional. Los ejes centrales del Congreso fueron, por un lado, la reflexión sobre los potenciales de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en base a una mejora en la eficiencia energética, en la gestión de servicios públicos y de la administración pública y su relación con sectores privados, así como en el favorecimiento de un urbanismo colaborativo. Por otro lado, y en conexión con este último punto, se enfatizó la importancia de recuperar el protagonismo de los ciudadanos como núcleos de un sistema de relaciones de información distribuida.

De entre los ponentes que estuvieron presentes, me gustaría destacar dos intervenciones: Donna Canestraro, Coordinadora del Center for Technology in Government, en la University at Albany (State University of New York - SUNY) y Jeremy Rifkin, economista, profesor en la University of Pennsylvania, presidente de la Foundation on Economic Trends en Washington D.C., consejero de la Unión Europea y autor del conocido libro The Third Industrial Revolution: How Lateral Power Is Transforming Energy, the Economy, and World. (1)

El discurso de Donna Cannestraro se centró en los potenciales de las TIC para rediseñar las relaciones que se producen en la ciudad, dentro del contexto norteamericano. Cannestraro señaló que, a menudo, cuando alguien se refiere al concepto de Smart City y, concretamente, al concepto de innovación, automáticamente se reduce a un tipo de innovación meramente tecnológica, y se olvida que esta es tan sólo la plataforma. La innovación proviene así mismo del diseño de nuevos modelos de intercomunicación, y de la conciencia que estos modelos tienen que ser varios en cada ciudad, en cada contexto y en cada situación. En este sentido, las investigaciones que se llevan a cabo desde el Center for Technology in Government de la University in Albany, se centran en los estudios de modelos de implantación de las TIC desde la conciencia de la ciudad como complejidad de relaciones, y desde la previsión de los efectos que esta implantación puede suponer a nivel social, para hacerla lo más eficiente posible y extraer el mayor rendimiento.
Por otro lado, la ponencia de Jeremy Rifkin supuso una visión global de los efectos de estas políticas y acciones locales dirigidas a un tipo de conocimiento y producción sostenibles y distribuidos. Rifkin partió de la premisa que, a lo largo de la Historia, toda revolución económica se ha llevado a cabo en momentos donde la aparición de nuevas tecnologías de la comunicación ha coincidido con la de nuevos sistemas energéticos. Así, en la Primera Revolución Industrial, serían la imprenta, por un lado, y el carbón y el vapor como fuentes de energía por el otro. En el siglo XX, la Segunda Revolución: una comunicación que dependía de la energía eléctrica: teléfono, radio, televisión; en una sociedad de consumo el bienestar de la cual depende del combustible fósil (gasolina, gas natural...). Rifkin anuncia, para la 1ª mitad del siglo XXI, una Tercera Revolución Industrial, basada en la comunicación en red (Internet) y las energías renovables, en la cual se producirá un cambio en la manera como el poder está distribuido.

Rifkin señaló 5 pilares necesarios y, al mismo tiempo, necesariamente simultáneos e interrelacionados, para que esta 3ª Revolución Industrial tenga lugar:
1. Dejar de extraer combustible fósil y cambiar a energías renovables.
2. Sustituir las grandes estaciones energéticas por pequeñas plantas locales de recolección de energía renovable.
3. Implementar el uso de hidrógeno o bien otras tecnologías de almacenamiento energético en cada inmueble para las energías intermitentes (luz solar, viento...)
4. Utilizar la estructura nodal de las redes sociales de Internet como patrón de cuadro compartido para la generación local de energía renovable.
5. Sustituir los medios de transporte que consumen combustible fósil en otros que utilicen energía eléctrica verde, y favorecer que se integren también el cuadro-red de generación y compartición (distribución interactiva) de energía verde.

Así pues, tanto las investigaciones de Donna Cannestraro cómo de Jeremy Rifkin partieron de la asunción que cualquier cambio o innovación tecnológica necesita, para su éxito, de una transformación de las relaciones sociales, de los patrones culturales y, sobre todo, de la distribución de poder político.

"(...) the traditional, hierarchical organization of economic and politica power will give way to lateral power organized nodally accross society."(2)


De nada sirve la innovación tecnológica sin innovación social. Y en este caso, no hay Smart City sin Smart Citizens.


(1) Jeremy Rifkin. The Third Industrial Revolution: How Lateral Power Is Transforming Energy, the Economy, and World. New York: Palgrave Macmillan, 2011.

(2) Jeremy Rifkin. "The Third Industrial Revolution: How the Internet, Green Electricity, and 3-D Printing are Ushering in a Sustainable Era of Distributed Capitalism". En: The World Financial Review. Marzo " Abril 2012, p.9.


Mireia Feliu i Fabra (22.05.13)

 

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