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08 Octubre 2007
Imprimir Carácter

Entendemos, por consiguiente, que el carácter no es exclusivamente una característica humana, hemos interiorizando la definición que de él hace el Diccionario de la Lengua Española cuando lo define como "el conjunto de cualidades o circunstancias propias de una cosa, de una persona o de una colectividad, que las distingue, por su modo de ser u obrar, de las demás". Carácter que pede ser adquirido a través de las vivencias vitales, heredado mediante la carga genética, o imprimido al dotar de "ciertas condiciones esenciales y permanentes a alguien o a algo". Es en ese contexto, que debe asumirse que los objetos y entornos pueden, y deben, tener su propio carácter, que lo trasmiten a los humanos a través de la emociones que despiertan al poseerlos, y las sensaciones que producen al usarlos o contemplarlo. El carácter de los objetos, en un mundo complejo, cambiante, globalizado, permite al individuo y a las organizaciones conformar su ecosistema propio, que es más que una proyección de su propio yo, y que potencia sus interacciones con terceros proyectando su cultura y valores. El anonimato de los espacios y los objetos ha quedado desterrado en una sociedad que busca su identidad huyendo de la uniformización inducida, la toma de consciencia de los mismos es clave, y en ese papel de ’imprimir carácter" a los espacios vitales y a los objetos, el diseñador se convierte en el eje central, en el moldeador y creador que permiten la confortabilidad y la adaptabilidad del entorno a las exigencias de las propias limitaciones humanas. Un papel de enorme responsabilidad que exige de diseñadores que, siendo sensibles a los aspectos que garantizan la sostenibilidad y el respeto medioambiental, sean capaces de observar y analizar las realidades, definir estrategias y planificar y organizar las actividades requeridas para convertir la ideas en productos. La enorme responsabilidad del diseño, su capacidad transformadora y motor de progreso, es una realidad emergente propia de las sociedades mas avanzadas y comprometidas, de aquellas que en su navegar construyen futuro y valor, es por ello que la formación de diseñadores se convierte en una pieza clave en la construcción del futuro, un futuro incierto que requiere estar dotado de valores, de carácter, para que surjan las oportunidades para todos aquellos que asumen, con coraje compromiso y dedicación, los retos y desafíos. Antoni Garrell i Guiu Director General Fundació per l’Escola Superior de Disseny ESDi, (FUNDIT)