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02 Agosto 2012
El futuro en mano de los emprendedores

Hace solo unos meses que asistí a un debate abierto y plural, organizado por una agrupación de jóvenes emprendedores de Tarragona. El eje conductor del debate fue la dualidad "continuidad en el modelo de toma de decisión y liderazgo" versus "ruptura y nuevo modelo". De hecho, cuando hablaban de ruptura, se referían a que cada modelo de desarrollo económico y social requiere un estilo de liderazgo específico, la cuestión era si el modelo económico en que estamos sumergidos puede evolucionar hacia uno nuevo, en el que la clave es innovar integralmente y dejar que el capital humano eclosiona con plenitud. Este nuevo modelo requiere un estilo de dirección muy diferente al asociado a los modelos más basados ​​en las cadenas de producción o las organizaciones verticalizada. El hecho es que a lo largo de todo el encuentro, y durante el debate, planeó la convicción de que el actual ciclo de desarrollo había finalizado, que se había agotado el modelo tradicional de generación de progreso, y que estaban en las puertas de una nueva era. Una era que no se acababa de dibujar cómo sería, pero de la que nadie dudaba que debía ser esencialmente diferente, sustentada en el conocimiento, abierta, compartida, globalizada y libre. La nueva era donde lentamente nos adentramos nace con una falta de recursos financieros evidente, y con un nivel de endeudamiento enorme por parte de los países avanzados; con un amplio crecimiento del precio de las materias primas, un hecho que obliga a no malversar ya aplicar criterios productivos que fomenten el ahorro de los recursos y la eficiencia de los procesos, y con un incremento notorio de los costes energéticos, que ocasionan un incremento de precios del transporte en un escenario de inestabilidad e incertidumbre notoria, un hecho que fuerza a establecer planes de relocalización y reindustrialización. Es una era, en definitiva, que exige transparencia y capacidad de tomar decisiones para cambiar la cotidianidad, que precisa de personas con una sólida formación universitaria, capaces de innovar de forma permanente y de trabajar en el seno de equipos plurales que interiorizan las actitudes de escuchar, comunicar y cooperar para competir. Nueva gente y nuevos estilos de afrontar los desafíos de hoy para construir el futuro. Sin lugar a dudas, este nuevo escenario que desde hace un tiempo llama a la puerta, requiere de personas que con estos nuevos criterios asuman el riesgo de emprender. Emprendedores que, interiorizando los nuevos paradigmas, trabajen en red, configurando equipos de personas de las organizaciones que vertebran y, a la vez, colaboren con otras externas que no tienen ningún otro punto en común que la voluntad de hacer y de ser , y que utilizan la red como vehículo vertebrador de las nuevas iniciativas. En el encuentro que hacía referencia al inicio, casi todos compartían los criterios anteriores y afirmaban que "son los emprendedores de hoy los que serán empresarios mañana, y con su nueva manera de entender las organizaciones y ejercer el liderazgo, crearán las empresas que generarán los nuevos puestos de trabajo que la sociedad necesita". Nuevos emprendedores con un nuevo estilo de actuación; con una nueva ambición; con una nueva forma de afrontar los problemas; con unas nuevas maneras de cooperar, de asociarse y de emprender. Estos tipos de personas requieren un apoyo específico muy asociado a no poner palos en las ruedas, a hacer que las cosas sean fáciles y, en especial, a facilitar que se encuentren y compartan. Y en esta actuación es clave, por una parte, la Administración que facilite y premie la iniciativa empresarial y, por otro, los centros universitarios que tienen la obligación de crear entornos y espacios para acoger a aquellas personas que en lugar de buscar trabajo, asumiendo los riesgos, quieren crearla. Es desde este convencimiento de que la Fundación para el ESDi contempla con satisfacción la última graduación de los primeros diseñadores con título oficial universitario del Estado Español y aunque el curso que comenzará en septiembre. Unas convicciones que incluyen el compromiso firme de facilitar que el diseño sea el eje vertebrador de la innovación y el eje para crear equipos plurales (científicos, tecnólogos y diseñadores), que deben asumir el futuro como un hito a conquistar y no como un destino predeterminado. Por eso la apuesta por el Centro de Emprendedores "ESDi Empresa", y por los institutos de innovación e investigación que progresivamente se implantarán en el marco de la Fundación INDICIS: dos iniciativas que ayudan a los emprendedores y encuadran en el marco de un enseñanza de calidad y en la disposición de ayudar a todos aquellos que acepten el reto de diseñador como su propio futuro y, al mismo tiempo, modelarlo.