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21 Marzo 2010
El diseño: motor de la innovación y el progreso social

Un modelo económico que olvidaba que la generación de riqueza de forma sostenida requiere de un tejido industrial potente, capaz de competir en los mercados internacionales e íntimamente ligado a los centros de investigación. Podemos afirmar que el espejismo de la riqueza fundamentada en una demanda artificial se ha desvanecido. Ahora más que nunca hay que reconstruir nuestros pilares de competitividad, y estrechar la colaboración entre el mundo científico y tecnológico con el diseño, para poder incorporar sus avances a los productos logrando la competitividad en los mercados internacionales. Es en este contexto en el que en febrero de 2009 el patronato de la Fundación para ESDi (FUNDIT), presidida por el Sr. Josep Bombardó, acordó organizar el primer Congreso Internacional de Diseño e Innovación de Cataluña, con el lema "El diseño: motor de la innovación y el progreso social". Un congreso internacional, porque la economía es abierta e interdependiente; un congreso abierto porque, sólo fomentando la transmisión libre del conocimiento, el progreso puede ser factible, un congreso multidisciplinar porque en él se sustenta la innovación; un congreso que evidencia la capacidad tractora e integradora del diseño, y un congreso que potenciará las redes de relación y colaboración internacional, tanto en el mundo científico como empresarial. Son objetivos complejos pero necesarios ya que, sólo abordando los problemas con nuevas visiones y nuevas actuaciones, se puede llegar a nuevos destinos, nuevos modos de trabajar y progresar. Un progreso que requiere "dejar atrás un modelo fundamentado en una industria financiera -que genera burbujas que explotan- para potenciar la industria real -que genera bienes y servicios-". Una industria que requiere, como recuerda el presidente de la FUNDIT, "del trabajo sinérgico de todas las disciplinas de los saberes, ya que el diseño ha dejado de ser un valor estético para pasar a ser un valor estratégico, en la medida que el diseño no es valor añadido: es el valor". Sin duda las expectativas del congreso eran muchas. Las 60 ponencias y las 7 conferencias plenarias que lo configuraban evidenciaban la importancia del diseño en un entorno altamente competitivo, especialmente en los países donde la oferta sobrepasa la demanda, y donde el nivel de la renta per cápita obliga a que la competitividad no sea únicamente cuestión de precio. En unas sociedades y unas economías, en que la clave reside en la seducción de los productos y la riqueza de su contenido o valor aportado. Una sociedad en la que las organizaciones afrontan los desafíos de la competitividad, sabedores de que sólo consiguiendo el éxito podrán crecer, prolongar su existencia, generar empleo, afrontar problemas complejos, y convertirse en marcas de referencia. Retos que exigen buscar la excelencia en las mismas actividades así como no ignorar las fortalezas y debilidades de los competidores. De acuerdo a las expectativas, el congreso ha puesto de manifiesto las potencialidades del diseño y la necesidad de evolucionar del egodiseño al co-diseño, en la línea impulsada por ESDi desde el año 2002. También que el diseño no es valor añadido es el valor de las cosas, la importancia del triángulo Diseño-tecnología-ciencia, la importancia creciente del diseño multidisciplinar, y la necesidad de objetivar la subjetividad para avanzar en la gestión del diseño, articulando una metodología científica propia. La gran cantidad de ideas y los conceptos que se han transmitido obligan a hacer un riguroso análisis para ser asimilados y abrir nuevas oportunidades y visiones a los congresistas, individualmente, o de forma colectiva, gracias a las actividades telemáticas post-congresuales que incrementaron la relación entre ellos. Consecuentemente se puede afirmar que el congreso ha superado con creces sus objetivos, ya que la calidad de los ponentes y los más de 500 asistentes han permitido progresar en la relación entre los investigadores en diseño, tecnología y ciencia, con las empresas que han de convertir el saber en PIB. Ha permitido acercar aún más el mundo universitario a la sociedad, incrementando la transversalidad y pluralidad. En cuanto a ESDi se han podido incrementar sus trabajos ya que, como primera escuela de España en disponer la titulación oficial de diseño, tiene la responsabilidad de marcar el camino para situar el diseño en medio de toda la actividad productiva y del progreso social. El congreso ha finalizado, es la hora de extraer el máximo rendimiento, y aplicar sus enseñanzas para hacer plenamente realidad que El diseño es el motor de la innovación y el progreso social. Seguro que todos lo haremos. Antoni Garrell i Guiu 21 de marzo de 2010 Foto home: Sra. Gemma Puig (Directora General de Comercio de la Generalitat) y Sr. Josep Bombardó (Presidente de la FUNDIT). Foto interior: Sr. Bustos (Alcalde de Sabadell) y Dra. Esther Giménez-Salinas (Rectora de la URL).