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13 Abril 2007
Científicos, Tecnólogos y Diseñadores ante el cambio climático

El incremento de la temperatura asociado al cambio climático se debe a un conjunto de causas de origen natural, internas o externas, y desde la revolución industrial con el incremento de de la producción y el consumo energético también a las actuaciones de la humanidad. El impacto de los hábitos humanos en el incremento de la temperatura, o calentamiento global, es tan significativo que actualmente al hablarse de él, prácticamente sólo se hace referencia a las causas aportadas por la actividad humana. Sirva como ejemplo la declaración de La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUSCC’92) de mayo de 1992, encaminada a reclamar la atención a escala planetaria en la que se indica: "se entiende por ’cambio climático’ a un cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos de tiempo comparables". Primera toma de conciencia colectiva que dio pasó en 1997 al protocolo de Kyoto, en el que se fijaron medidas jurídicamente vinculantes, aunque lamentablemente no se adhirieron países con alta producción de gases de efecto invernadero. Las causas en la que se cimienta el incremento de temperaturas a escala global se deben, en opinión de la mayoría de expertos, al incremento del dióxido de carbono y el metano en la atmósfera terrestre que originan que esta aumente su capacidad para retener la energía (efecto invernadero) emitida por el planeta tras ser calentado por la radiación del Sol. Incremento de temperaturas que origina también que disminuya la masa de hielo de los polos lo cual, atendiendo el alto de valor de reflexión del hielo, comporta que aumente el porcentaje de energía no devuelta al espació y sea absorbida por la tierra o el agua de los mares. Incremento de la capacidad de retención energética de la atmósfera, y decremento de la energía solar inmediatamente devuelta al espacio (albedo) efectúan un binomio amplificador que debe ser abortado para evitar los previsibles y graves trastornos que para el desarrollo y la vida humana de acuerdo a los modelos de impacto analizados, aunque tampoco debería olvidarse la complejidad del planeta y las complejas retroalimentaciones que el binomio energía inmediatamente devuelta - energía retenida producen sobre el comportamiento de los océanos como efecto compensador a raíz del incremento de la vaporación del agua y la formación de carbonatos. Ante estas circunstancias, y utilizando las misma palabras recogidas en el (CMNUSCC’92) "reconocido que los cambios del clima de la Tierra y sus efectos adversos son una preocupación común de toda la humanidad", y conocedores de "que las actividades humanas han ido aumentando sustancialmente las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera, y que ese aumento intensifica el efecto invernadero natural, lo cual dará como resultado, en promedio, un calentamiento adicional de la superficie y la atmósfera de la Tierra que puede afectar adversamente a los ecosistemas naturales y a la humanidad", se impone la obligación de tomar medidas para evitar, o si no disminuir, los impactos. Unas medidas que deben ser consideras en su conjunto, y sobre las cuales los países con índices mayores de desarrollo tienen un mayor responsabilidad, ya que la mayor parte de las emisiones tienen y han tenido su origen en las sociedades mas prosperas y avanzada. Es ese contexto de cambió, de incremento de la demanda energética y de confrontación entre los resultados económicos a corto y largo plazo, de forma lenta pero constante la presión de la colectividad para encontrar soluciones se hace mayor. La comunidad científica, conscientes de los retos planteados, identifica nuevas fuentes energéticas, componentes con menos necesidades energéticas, procesos de aceleración de la conversión del CO2 en Carbonatos, etc., por su parte los tecnólogos ponen en funcionamiento procesos mas óptimos, identifican sistemas menos perjudiciales, ponen a punto sistemas de tratamiento o captura del CO2, revisan y rediseñan los procesos de fabricación y distribución, y se afanan en incorporan los avances científicos. Por su parte los diseñadores hace tiempo, superando los aspectos estéticos, ergonómicos, funcionales y simbólicos del producto, acuñaron el concepto de ecodiseño como practica y método tanto para la concepción y de los productos considerando los aspectos medioambientales y su uso eficiente al lo largo de su ciclo de vida, como para avanzar en un proceso productivo sostenible y una optimización eficaz del consumo de recursos. Sin duda, y cada uno des de sus áreas de competencia y dentro de las posibilidades que sus marcos profesionales les permiten, los diseñadores, tecnólogos y científicos se esfuerzan en orientar su talento y capacidad creativa a la minimización de los efectos del sobrecalentamiento planetario, intentando reducir los impactos medioambientales de los productos y servicios a lo largo del ciclo de vida conscientes que la mayor parte de despilfarro de recursos y deterioro ambiental se producen en su uso y no al sólo al principio y al final del ciclo de vida sonde el impacto no sobrepasa el 20% del total. Pero deberíamos asumir que su trabajo solo alcanza altas cotas de éxito cuando se logra el trabajo conjunto y sinérgico de los tres como agentes claves para un desarrollo y progreso humano sostenible que no es nada más que enfocar la solución de los problemas y necesidades de hoy de manera que no se comprometa o impida el desarrollo y progreso de las próximas generaciones. Los diseñadores, tecnólogos y científicos se convierten en la terna crucial para el desarrollo, pero debería asumirse que son profesionales que se mueve en planos temporales y culturales diversos lo que dificulta su interrelación a menos que se generen los entornos de trabajo que faciliten e incentiven, des de la heterogeneidad y asimetría, su cooperación. Una cooperación que debe permitir: la optimización del producto, la elección de las materiales y técnicas de menor impacto, la optimización de la producción en términos ambientales, la reducción de los consumos energéticos en el uso, la prolongación de la vida útil de producto, el reciclaje y reutilización, y la disminución al máximo de los periodos necesarios para que los avances científicos se incorporen a los productos y procesos con el fin de garantizas el desarrollo sostenible de la sociedad. Unas exigencias que solo pueden ser abordadas desde la optima de organizaciones económicas o sociales capaces de generar y aportar los recursos requeridos que la Investigación y la innovación requieren, ejecutadas en entornos donde se produce una estrecha complicidad entre universidades y el tejido productivo, y fomentadas desde centros donde el trabajo sinérgico entre la terna virtuoso Ciencia, Tecnología y diseño se produce. Un mundo de complejidad creciente requiere romper las parcelas, los tópicos y las parcelas de exclusión, y exige asumir que solo son ideas y nuevos modelos el futuro es posible, y en este futuro es básico asumir que el sujeto es el productos que las personas adquieren siendo solo la tecnología y la ciencia los elementos que permitan que aquel exista, cabe pues enfatizar la importancia del diseño, un diseño eso si capaz de interlocutor con la comunidad científica y los tecnólogos, y asumir en plenitud la responsabilidad que tienen en minimizar los cambios del clima que dia a dia todos percibimos. Antoni Garrell i Guiu Director General de la Fundación FUNDIT