Artículos
25 de mayo de 2017
Arte y moda, ¿nuevas formas de mecenazgo?

 

El filósofo y sociólogo alemán Georg Simmel, ya a comienzos del pasado siglo, nos decía que la moda suministra la clave para examinar una época. Sus variaciones funcionan como una brújula para anticipar tendencias sociales, económicas o, incluso, políticas.


Una de las características de la moda que más sorprenden a sus observadores e investigadores es la dinámica  de cambio y mutación que impide, incluso desde la perspectiva histórica, la coherencia de criterio a la hora de analizar sus productos. A ello se refería  el sociólogo norteamericano Thorstein Veblen  (finales SXIX) cuando se lamentaba de que aquella "lucha incesante para conseguir la belleza en el vestir" no desembocara en "una aproximación gradual a la perfección artística". Se lamentaba y en definitiva sorprendía de que la moda adolezca de unos paradigmas acordados para lograr consensos estéticos más o menos universales y prolongados en el tiempo tal como ocurre en el mundo del arte.

 

Según la opinión de muchos de los interesados en desvelar el vínculo entre arte y moda, una de las mayores coincidencias encontradas es la pretensión en ambos casos de concretar una obra “bella” aunque con la diferencia apuntada más arriba de la aceleración de la moda que le impide adoptar el sentido de “escuela” o “movimiento” tal como se entiende desde la perspectiva artística.

 



Artículo escrito por Dolors Giró, responsable de la Unidad de Moda y Tendencias de ESDi